1 All Booked All Booked All Booked 2928 Celebración Comunitaria de la Penitencia https://www.santramondepenyafort.cat/es/?event=celebracion-comunitaria-de-la-penitencia&event_date=2026-03-25&reg=1 https://www.paypal.com/cgi-bin/webscr 2026-03-25

Celebración Comunitaria de la Penitencia


2026-03-25 19:45 2026-03-25 20:45 Europe/London Celebración Comunitaria de la Penitencia

Tiempo de conversión Miércoles 25 de marzo – 19:30 h Celebraremos un momento de penitencia comunitaria, con confesión individual después de la Misa. Será una oportunidad para abrir el corazón a la misericordia de Dios, reconocer nuestras faltas y experimentar su perdón. Durante este tiempo de Cuaresma, nos reunimos como comunidad para fortalecer nuestra fe y acercarnos más a Dios, renovando nuestro compromiso cristiano. Mensaje del Santo Padre León XIV: “Escuchar y ayunar. La Cuaresma como tiempo de conversión” Queridos hermanos y hermanas: La Cuaresma es el tiempo en el que la Iglesia, con solicitud maternal, nos invita a poner de nuevo el misterio de Dios en el centro de nuestra vida, para que nuestra fe recobre impulso y el corazón no se disperse entre las inquietudes y distracciones cotidianas. Todo camino de conversión comienza cuando nos dejamos tocar por la Palabra de Dios y la acogemos con docilidad de espíritu. Existe, por tanto, un vínculo entre el don de la Palabra, el espacio de hospitalidad que le ofrecemos y la transformación que ella realiza. Por eso, el itinerario cuaresmal es una ocasión propicia para escuchar la voz del Señor y renovar la decisión de seguir a Cristo, recorriendo con Él el camino hacia Jerusalén, donde se cumple el misterio de su pasión, muerte y resurrección. Escuchar Este año deseo poner de relieve la importancia de dar espacio a la Palabra mediante la escucha, ya que la disposición a escuchar es el primer signo de apertura al otro y a Dios. Escuchar el clamor de los oprimidos es el inicio de una historia de liberación, como vemos en la misión de Moisés: Dios lo llama desde la zarza ardiente para abrir un camino de salvación para su pueblo (Ex 3,7). La escucha de la Palabra en la liturgia también nos prepara para una escucha verdadera de la realidad, reconociendo las voces que claman desde el sufrimiento y la injusticia, y orientándonos a responder con amor y justicia. Ayunar Si la Cuaresma es tiempo de escucha, el ayuno constituye una práctica concreta que prepara nuestro corazón para acoger la Palabra de Dios. La abstinencia de alimento y otras privaciones nos ayuda a discernir lo esencial, a despertar hambre y sed de justicia, y a orientar nuestros deseos hacia Dios y hacia el prójimo. El ayuno, practicado con fe y humildad, no solo disciplina el cuerpo, sino que purifica y libera el corazón, transformando nuestra hambre en oración y responsabilidad. Además, la Cuaresma nos invita a una forma concreta de ayuno: abstenernos de palabras que hieren, juicios apresurados o calumnias. De esta manera, muchas palabras de odio podrán dar paso a palabras de esperanza y paz, en la familia, en la comunidad y en toda nuestra vida cotidiana. Vivir la Cuaresma en comunidad La conversión cuaresmal no es solo un asunto individual, sino también comunitario. Tal como el pueblo de Israel se reunió para escuchar la Ley, ayunar y renovar la alianza con Dios (Ne 9,1-3), nuestras parroquias, familias y comunidades están llamadas a recorrer un camino compartido. Escuchar la Palabra de Dios y atender el clamor de los pobres se convierte […]

Tiempo de conversión

Miércoles 25 de marzo – 19:30 h


Celebraremos un momento de penitencia comunitaria, con confesión individual después de la Misa. Será una oportunidad para abrir el corazón a la misericordia de Dios, reconocer nuestras faltas y experimentar su perdón. Durante este tiempo de Cuaresma, nos reunimos como comunidad para fortalecer nuestra fe y acercarnos más a Dios, renovando nuestro compromiso cristiano.


Mensaje del Santo Padre León XIV:

“Escuchar y ayunar. La Cuaresma como tiempo de conversión”

Queridos hermanos y hermanas:

La Cuaresma es el tiempo en el que la Iglesia, con solicitud maternal, nos invita a poner de nuevo el misterio de Dios en el centro de nuestra vida, para que nuestra fe recobre impulso y el corazón no se disperse entre las inquietudes y distracciones cotidianas. Todo camino de conversión comienza cuando nos dejamos tocar por la Palabra de Dios y la acogemos con docilidad de espíritu. Existe, por tanto, un vínculo entre el don de la Palabra, el espacio de hospitalidad que le ofrecemos y la transformación que ella realiza. Por eso, el itinerario cuaresmal es una ocasión propicia para escuchar la voz del Señor y renovar la decisión de seguir a Cristo, recorriendo con Él el camino hacia Jerusalén, donde se cumple el misterio de su pasión, muerte y resurrección.

Escuchar

Este año deseo poner de relieve la importancia de dar espacio a la Palabra mediante la escucha, ya que la disposición a escuchar es el primer signo de apertura al otro y a Dios. Escuchar el clamor de los oprimidos es el inicio de una historia de liberación, como vemos en la misión de Moisés: Dios lo llama desde la zarza ardiente para abrir un camino de salvación para su pueblo (Ex 3,7). La escucha de la Palabra en la liturgia también nos prepara para una escucha verdadera de la realidad, reconociendo las voces que claman desde el sufrimiento y la injusticia, y orientándonos a responder con amor y justicia.

Ayunar

Si la Cuaresma es tiempo de escucha, el ayuno constituye una práctica concreta que prepara nuestro corazón para acoger la Palabra de Dios. La abstinencia de alimento y otras privaciones nos ayuda a discernir lo esencial, a despertar hambre y sed de justicia, y a orientar nuestros deseos hacia Dios y hacia el prójimo. El ayuno, practicado con fe y humildad, no solo disciplina el cuerpo, sino que purifica y libera el corazón, transformando nuestra hambre en oración y responsabilidad.

Además, la Cuaresma nos invita a una forma concreta de ayuno: abstenernos de palabras que hieren, juicios apresurados o calumnias. De esta manera, muchas palabras de odio podrán dar paso a palabras de esperanza y paz, en la familia, en la comunidad y en toda nuestra vida cotidiana.

Vivir la Cuaresma en comunidad

La conversión cuaresmal no es solo un asunto individual, sino también comunitario. Tal como el pueblo de Israel se reunió para escuchar la Ley, ayunar y renovar la alianza con Dios (Ne 9,1-3), nuestras parroquias, familias y comunidades están llamadas a recorrer un camino compartido. Escuchar la Palabra de Dios y atender el clamor de los pobres se convierte en forma de vida común, y el ayuno sostiene un arrepentimiento auténtico que fortalece la unidad y la solidaridad.

Queridos hermanos, pidamos la gracia de vivir esta Cuaresma con oídos atentos a Dios y a los necesitados, con un ayuno que purifique también nuestras palabras, y con comunidades que sean lugares de acogida, donde el grito de los que sufren encuentre respuesta y donde la escucha genere caminos de liberación. Comprometámonos a construir juntos la civilización del amor, renovando nuestra fe y nuestro compromiso cristiano.

Los bendigo de corazón a todos ustedes y a su camino cuaresmal.

Vaticano, 5 de febrero de 2026, memoria de santa Águeda, virgen y mártir
León XIV PP.